¿Es la disciplina la clave del éxito?
"El éxito es simplemente
la aplicación diaria de la disciplina"

Tener disciplina implica hacer sacrificios, pero ¿A quién le gusta hacer
sacrificios? A nadie. No queremos ir contra la corriente de nuestros deseos, o
de nuestras preferencias, queremos hacer todo lo que nos plazca. Pero nada que
realmente valga la pena, va a ser sencillo, ni se va a alcanzar por un camino
recto, sin obstáculos. Es con base a los sacrificios que en nuestra vida
comenzamos a recoger frutos. Todo lo que hagamos ahora se asemeja a sembrar, el
camino es como un campo de cultivo, donde las decisiones que tomamos son como
semillas que más adelante nos darán un fruto como recompensa, ya sea buena o
mala.
De este campo de cultivo no podemos huir mientras estemos vivos porque
se trata del tiempo, es importante asimilarlo rápidamente para sacar el mayor
provecho. Hay quienes van a la deriva, sin ningún propósito ni meta, nada que les
mueva el corazón o los emocione, que les motive a esforzarse, y recorren este
campo de cultivo sin inmutarse, sin siquiera intentar sembrar una semilla para
más adelante recoger un fruto diferente. Pero luego se quejan de que en
sus vidas nada cambia, que siempre todo es lo mismo. Es el síndrome del
que lo quiere alcanzar todo, pero sin esforzarse, es como el que quiere llegar
a la cima de la montaña, pero se queda sentado en su sillón mirando desde
lejos.
La disciplina no la haces de la noche a la mañana, es como si cada día
aportaras un ladrillo para la construcción de esa casa que deseas. Un ladrillo
no significa nada, pero con el tiempo la sumatoria de todos los ladrillos que
aportaste cada día, te permitirán ver ante tus ojos la casa que una vez solo
estaba en tu mente, así funciona la disciplina. ¿Y qué pasa con los días que no
estás motivado para aportar ese ladrillo?
Es verdad que la motivación es importante, pero no puedes echarle toda
la carga a la motivación, porque será intermitente, no siempre estará y a veces
cuando más la necesites te fallará, cuando un día te despiertes y no tengas
ganas de nada, aun sabiendo que en ese día tienes que darlo todo. Y eso es algo
que no solo lo digo yo, los grandes triunfadores del mundo lo dirán, así que no
tener la motivación un día no es excusa, porque la disciplina se activa cuando
la motivación se apaga, y la disciplina se encargará de encender nuevamente la
motivación
Leave a Comment